martes, 12 de mayo de 2015

olvido.

Ya ni me acuerdo del último día en el que estuve feliz conmigo misma.

Me doy cuenta que conforme pasan los años sigo siendo la misma chica tonta que sigue dependiendo de alguien para ser feliz. No debería, lo sé, pero cuando llevas tantos años sin a penas quererte y aparece alguien en tu vida que consigue hacerte cambiar esa forma de verte, te enganchas.

Me da rabia tener que depender de ti, porque me has superado y no tengo nada que hacer ante eso.

Debo de afrontar que ya no puedo seguir detrás de una persona a la que se la sudo, porque es así, no te importo lo más mínimo.


Me he dejado llevar para olvidar, y no exactamente a ti sino a mí.
Ya no me importa lo que pueda llegar a pasarme. He aprendido a vivir sin tener en cuenta lo que es bueno o malo para mí. No me voy a preocupar en pensar las cosas antes de actuar, total, no tengo nada más que perder.

Y sí, tal vez esté retrocediendo de nuevo, pero me da completamente igual.

Siento estar feliz por encontrarme en esta situación de nuevo, pero lo siento, Lucía ha vuelto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario