domingo, 4 de enero de 2015

fingir.


"La verdad, es que todo se acumuló hasta el punto de necesitar descargar ese dolor emocional en algo que me hiciese sentir mejor, y te digo yo que llorar no me ayudaba. Tomé el camino fácil: el dolor físico.

Hay gente que no comprende porque prefiero autolesionarme. Es fácil, me relaja, tal vez sea una cobarde y no sepa afrontar las cosas, tal vez no sé decir que no a las cosas y lo hago para intentar parar de sentirme tan idiota.
Simplemente necesitaba desahogarme y esa fue la manera que escogí sin saber que todo se me iría de las manos.
Vergüenza, eso es lo que siento cuando he de admitir que lo hago.

Desesperación, es lo que siento cuando no soy capaz de dejar de pensar en hacerlo y no poder.
Decepción, eso es lo que de verdad siento cuando lo hago y rompo todas las promesas que he hecho aun sabiendo que no soy capaz de cumplirlas.




Qué asco. Si llego a saber que esto iba a acabar así nunca hubiese empezado. 

Lo que tampoco llego a entender es como soy capaz de hacerme tanto daño a mí misma y luego actuar como que todo va de puta madre. 

Supongo que se me da bien fingir."

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